Privatización del Agua

PEDIMOS A LA ALCALDESA Y A JUAN MARÍN QUE REFLEXIONEN; EL AGUA EN SANLÚCAR DEBERÍA GESTIONARSE DESDE LA EMPRESA PÚBLICA.
 
IUCA está en contra de esta licitación. Pero, ya que parece irrefrenable que se haga, nos oponemos a un nuevo error brutal en la gestión de los intereses de los Sanluqueños. La licitación debe hacerse por subasta y no por concurso. La baremación de las empresas que se presenten debe depender unicamente de documentos que no dependan de juicios de valor.
 
 
Se van dando pasos sobre la decisión que ha tomado el equipo de gobierno PSOE/CIS acerca de licitar la concesión del ciclo integral del agua. El Bloque de Progreso quiere posicionarse públicamente en contra por dos motivos; primero por ideología (debemos defender los servicios públicos gestionados desde la esfera pública) y luego por conveniencia económica.
 
¿Cuál es el motivo por el que el actual equipo de gobierno PSOE/CIS elige la privatización del servicio a través de una concesión? Pues por la angustia económica que maniata al Ayuntamiento desde hace años. Las urgencias por encontrar un buen filón de liquidez les están forzando a tomar una decisión que es perjudicial para los intereses del Ayuntamiento en el medio y en el largo plazo. El nuevo concesionario deberá efectuar un pago de como mínimo 10 millones de euros al principio de la concesión. Eso puede ser un caramelo envenenado. Pero nadie da duros a peseta; se trata de un crédito encubierto a largo plazo. Lo que hoy adelanta la empresa es lo que vamos a pagar los sanluqueños con nuestras tasas (y con intereses) a lo largo de los próximos VEINTICINCO AÑOS.
 
¿Qué va a hacer el Ayuntamiento con ese dinero que le entra de pronto? Suponemos que pagarán facturas antiguas. Desde aquí nos atrevemos a aconsejar que deberían amortizar los créditos a corto plazo. Esto por lo menos haría descender los gastos financieros que paga el Ayuntamiento a los bancos. Pero existe el riesgo de dedicarse estos nuevos ingresos a un mayor gasto corriente (más gastos en fiestas, en subvenciones a Hermandades…).
 
El próximo Pleno va a aprobar el Pliego de Condiciones para la adjudicación de la Concesión. Es un proceso aparentemente legal que no tiene porqué terminar con un nuevo triunfo de Aqualia. Pero desde aquí nos oponemos frontalmente al tercer error en la gestión de este servicio. El primer error es mantenerlo en manos privadas en lugar de hacerlo público, el segundo error es pedir un canon inicial de 10 millones en lugar de pagos anuales, pero el tercer error es aun más grave.
 
Se ha elegido a una empresa (Ingeagua) que ha elaborado los pliegos de condiciones del servicio. El punto 33 (página 24) del pliego administrativo define los criterios de valoración de las ofertas. La mesa de contratación va tener mucho trabajo. Va a ser un trabajo difícil para la licitación más importante del Ayuntamiento en los próximos veinticinco años. Las empresas deben entregar documentos para que se baremen hasta 50 puntos sin depender de juicios de valor. Pero la mesa va a tener que emitir juicios de valor hasta 40 puntos en esta licitación. Los técnicos y los políticos que la forman van a tener que hilar muy fino. Deben valorar cual empresa tiene un mejor Plan de Control Sanitario. Dan puntos por un mejor Plan de Gestión Comercial. También se valoran (con lo dificil que es valorar esas cosas) el Plan de Control Permanente de Fugas, el Plan de Emergencia, el Plan Especial para reducción del Consumo Municipal...
 
Desde aquí manifestar que IUCA está en contra de esta licitación. Pero, ya que parece irrefrenable que se haga, nos oponemos a un nuevo error brutal en la gestión de los intereses de los Sanluqueños. La licitación debe hacerse por subasta y no por concurso. La baremación de las empresas que se presenten debe depender unicamente de documentos que no dependan de juicios de valor. Debe depender unicamente de factores objetivos. Esa es la única manera de conseguir un 100% de transparencia en las licitaciones. Esa es la manera de luchar contra las sombras de las corrptelas. 
 
En Sanlúcar, a veintidós de abril de dos mil nueve.