El segundo teniente de alcaldesa y delegado municipal de deportes, Juan Marín, falta a la verdad con la contundencia de las medias verdades, que como todos sabemos son

El segundo teniente de alcaldesa y delegado municipal de deportes, Juan Marín, falta a la verdad con la contundencia de las medias verdades, que como todos sabemos son las mayores mentiras por lo que de manipulación conlleva.

 

Una vez más, un miembro del equipo de gobierno, en este caso, el delegado municipal de deportes, sale defendiendo los intereses de una empresa concesionaria en vez de defender los intereses generales de la ciudad, en este caso los intereses de los usuarios de la piscina cubierta y de los trabajadores de la empresa que prestan dichos servicios, quienes tienen que trabajar más horas recibiendo menos sueldo por ello.

 

Denunciamos en su día la impunidad con que la empresa concesionaria está llevando a cabo un ERE entre la plantilla, cuando no existe ninguna razón objetiva que la justifique ya que el número de usuarios de la piscina ha aumentado. Las palabras del delegado municipal no solo la corrobora sino que deja al descubierto la complicidad de este señor y, por ende, del resto del equipo de gobierno en este asunto de los recortes salariales y despidos a los trabajadores de la plantilla de la empresa concesionaria del servicio en la piscina municipal cubierta.

 

Dice el delegado municipal que la plantilla de la empresa concesionaria ha aumentado de 21 a 24 trabajadores, pero olvida en su intento de manipular que ahora son dos piscinas las que hay que atender. Por esta razón, desde que entró en funcionamiento la segunda piscina el descontento entre los usuarios ha crecido por razones obvias.

 

En su afán de justificar lo injustificable, ha olvidado aclarar si ha habido cambio de empresa concesionaria en la prestación del servicio respeto a la que inicialmente se hizo cargo del mismo, ya que al parecer la concesionaria ha cambiado tres veces su situación legal y no se sabe que relación mantiene con la original; porque de ser así y no se haya procedido a un nuevo concurso público de adjudicación alguien tendría que dar muchas explicaciones al respecto y asumir las responsabilidades de toda índole que se derivase de ello.

 

Juan Marín, una vez más, hace uso del catón populista de pretender convertir una crítica a su gestión municipal en una crítica a la ciudad. En una ciudad con la tasa de desempleo que tiene, no se puede permitir que una empresa concesionaria de un servicio municipal haga uso de la reforma laboral de forma injustificada, cercenando derechos laborales y despidiendo trabajadores y, mucho menos, que quienes tienen que velar por la calidad e integridad del servicio protegiendo los puestos de trabajo y sus condiciones laborales, se lave las manos de una forma tan escandalosa ante estos recortes laborales y los despidos como hace Juan Marín.

 

Diga lo que diga alguna desinformada que otra, la única credibilidad que está en solfa es la de quien después de seis años de gobierno en la ciudad, incumpliendo sistemáticamente sus promesas electorales, ha sido incapaz de resolver una sola de las grandes deficiencias en todos los aspectos de la ciudad y se muestra indolente ante el drama del desempleo maxime cuando el número de desempleado ha pasado de 7000 a 13000 durante estos años y la falta de transparencia sobrevuela en toda su gestión.  

 

IU insiste que el delegado municipal de deportes no solo mira de forma interesada hacia otro lado en el ERE en la empresa concesionaria de la piscina cubierta, sino que ahora se inhibe de forma impropia afirmando que este no es problema del ayuntamiento. Ha quedado claro que pone otros intereses, algo inconfesables, por encima de los propios de los usuarios del servicio y de los trabajadores que lo prestan.