El ministro de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, Arias Cañete,  con el pretexto de que la Unión Europea urge la aprobación de los planes de cuenca, pretende aprobarlos sin los precept

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, Arias Cañete,  con el pretexto de que la Unión Europea urge la aprobación de los planes de cuenca, pretende aprobarlos sin los preceptivos informes de la afección a los espacios protegidos. Tal es el caso de Doñana, que según recoge la normativa actual, el Consejo de Participación de Doñana tiene que emitir un informe previo antes de que se apruebe definitivamente el plan hidrológico de la demarcación del Guadalquivir.

 

La Ley 8/1999, que regula esta zona protegida, establece que entre las funciones del Consejo de Participación está la de informar los planes que afecten a la ordenación y gestión de los recursos naturales del Espacio Natural Doñana y a la conservación de la flora, la fauna y sus hábitat y cualquier instrumento de planificación que afecte al ámbito del mismo así como a la calidad de las aguas. Doñana está en el estuario del Guadalquivir, por lo que las actuaciones del plan de cuenca también le afectan.

 

Según el portavoz municipal de IU, el plan de cuenca del río Guadalquivir, entre otras medidas, contempla la ampliación del dragado del río. Ya en su día, Rafael Terán en nombre de IU de Sanlúcar denunció este proyecto por considerarlo que solo estaba motivado para conseguir la rentabilidad económica del puerto sevillano tras las obras de ampliación en el mismo, para ello, era necesario posibilitar la llegada de mayores barcos. Este era un proyecto que el PSOE pretendía llevar a cabo desde la Junta de Andalucía, desoyendo a toda clase de especialistas y prestigiosos científicos que lo desaconsejaban. Este dragado podría suponer para Sanlúcar la práctica desaparición de la pesca y el marisqueo tradicional que son sustento económico de muchas familias sanluqueñas.

 

Igualmente en su día, la alcaldesa Irene García quedó desautorizada de nuevo, ya que en su momento no quiso, no pudo o no se atrevió a oponerse a este dragado y no poner los intereses de nuestra ciudad por encima de las decisiones de la Junta de Andalucía y el propio Ministerio de Medio Ambiente. Siendo escandaloso cuando mostró su disposición irresponsable a admitir compensaciones económicas a cambio de dar el visto bueno al dragado. Muy probablemente más interesada en conseguir fondos para con ellos paliar la desastrosa gestión económica que esta llevando a cabo en el ayuntamiento.

 

Rabel Terán recuerda que la coherencia política en este asunto esta en mantener firme el NO AL DRAGADO del río sin medias tintas ni dobleces políticos equidistantes aquí, en Sevilla y en Madrid. Como se pudo comprobar esta coherencia brilló por su ausencia, una vez más, en el equipo de Gobierno PSOE-CIS.

 

Ahora, el Gobierno del PP pretende llevar a cabo este dragado enmascarándolo en el Plan de Cuenca del Río Guadalquivir, que con el pretexto de las urgencias de Bruselas, lo quieren aprobar sin el preceptivo informe del Consejo de Participación de Doñana con la única intención de favorecer el transito de barcos con mayor calado al puerto sevillano.

 

Por todo ello y por lo mucho que se juega nuestra ciudad en este proyecto, desde el punto de vista económico, social y que sin duda condicionará el desarrollo turístico, el grupo municipal de IU presenta una moción al Pleno Municipal para que muestre su rechazo sin paliativos contra el Dragado del Río que se recoge en el Plan de Cuenca del Guadalquivir, hecho que en su día una Comisión de Expertos denunció como un verdadero atentado contra el patrimonio natural que representa el estuario del Guadalquivir y el parque nacional de Doñana.