Víctor Mora y compañía, desde que el socialista Rodríguez Zapatero salió del gobierno de la nación, llevan años mareando la perdiz en un debate estéril, para los intereses de la ciudad, con el PP s

Víctor Mora y compañía, desde que el socialista Rodríguez Zapatero salió del gobierno de la nación, llevan años mareando la perdiz en un debate estéril, para los intereses de la ciudad, con el PP sobre quien tiene la competencia para construir la nueva Depuradora en la Algaida: la Junta de Andalucía o el Estado.

 

 

Lo cierto es que la semana pasada el vicepresidente de la Junta Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, ha inaugurado la nueva EDAR de Bornos con un coste total para la Junta de 1,9 millones de euros. Por tanto, la competencia de la Junta de Andalucía es obvia.

 

Los presupuestos que el gobierno andaluz ha mandado al parlamento recogen sendas partidas presupuestarias de 3 millones de euros cada una para la construcción de una depuradora en Arcos de la Frontera y en Villamartín, respectivamente, mientras que tan solo se destinan 300.000 euros para seguir con la redacción del proyecto que nunca acaba de la nueva depuradora en Sanlúcar de Barrameda.

 

Bornos ha visto cumplida su demanda de una depuradora, Arcos y Villamartín pronto verán cumplidas su reivindicación de disponer de una depuradora con la que depurar las aguas residuales gracias a que sus respectivos alcaldes se han puesto delante de las reivindicaciones de sus ciudadanos/as.

 

Los 3 millones para Arcos y los 3 para Villamartín recogidos en los presupuestos andaluces no serán para la redacción del proyecto, son para la construcción definitiva de la estaciones de depuración de aguas residuales.

 

En Sanlúcar, a Víctor Mora le sigue temblando las piernas a la hora de exigir algo a la Junta de Andalucía, en este caso la construcción de una nueva depuradora para nuestra ciudad. Y no ha encontrado nada mejor para disimular su vergonzante inhibición en la defensa de los intereses de la ciudad, que la de entrar en un debate estéril con el PP, sobre qué administración tiene la competencia de construir la depuradora en nuestra ciudad.

 

Mientras tanto, la EDAR del Guadalquivir continua contaminando por tierra, mar y aire por encontrarse en donde se encuentra, por estar obsoleta y por una deficiente gestión por la empresa concesionaria del servicio del ciclo integral del agua, AQUALIA, todo ello ante la indiferencia e irresponsabilidad de Víctor Mora y compañía.

 

En Sanlúcar, después de años, el proyecto sigue en redacción, si es que han empezado, y por eso tan solo se destinan 300.000 euros en los presupuestos.

 

Ni Víctor Mora no está haciendo nada en defensa de los intereses de la ciudad desde el Ayuntamiento, ni tampoco lo está haciendo Juan Marín desde el parlamento andaluz, más interesados en la defensa de Sevilla, provincia por la que se presentó al parlamento andaluz.

 

IU Sanlúcar seguirá presentado iniciativas en el pleno municipal para que la nueva y necesaria depuradora sea una realidad cuanto antes, a pesar de que se encuentren con el muro del debate estéril competencial entre PSOE y PP, sin olvidar la despreocupación de Ciudadanos/as al respecto.